La luz ligera de Flamingo Mini transforma el dormitorio en un santuario de descanso

En el dormitorio, la luminaria Flamingo Mini de Vibia, diseño de Antoni Arola, acompaña con su luz deconstruida, cálida y envolvente la rutina durante el ocaso. Su presencia ligera invita a la calma y prepara al cuerpo y la mente para rendirse a un sueño reparador.

Hay una cierta poética en el regreso de la que la partida carece. Irse es emocionante, sí, pero desde la Odisea hasta El viaje de Chihiro, las grandes historias nos han enseñado que el anhelo más humano es el de volver a casa. Lo sabemos; lo sentimos después de cada jornada. Por eso es tan importante el buen diseño en ese espacio al que llamamos hogar. Arquitectura, materia e iluminación han de pensarse con cuidado para que nos sintamos, por fin, a refugio.

En el dormitorio, esta premisa adquiere todavía más relevancia. Es el único lugar donde la prisa tiene la entrada prohibida. En él nos abandonamos a la lectura, a la contemplación, al pensamiento y transitamos entre el día y la noche, el sueño y la vigilia, la actividad y el descanso. La luz es la guía en esa transición; la hace agradable. En todas las habitaciones de una casa, pero en esta especialmente, la iluminación bien diseñada trasciende la función y se ocupa de lo sensible: nos ayudará a bajar pulsaciones, a relajar los hombros, a dejarnos llevar con suavidad hacia el final del día hasta caer por fin en un sueño profundo.

Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom

Esa luz ha de ser cálida, etérea y envolvente, ha de fundirse con el ambiente sin imponerse. Ha de ser como la de la luminaria Flamingo Mini de Vibia, con la que su diseñador, Antoni Arola, consigue eliminar la barrera entre iluminación y espacio. El modelo es idóneo porque su creación es un ejercicio de ligereza. La fuente de luz LED se separa a través de múltiples capas de difusores traslúcidos, haciendo que ésta se proyecte sobre la pantalla en lugar de rodear la fuente. El efecto es onírico. La luz se deconstruye y, al deconstruirse, se habita. Envuelve y acompaña de un modo silencioso y delicado ese camino hacia el final del día.

En el dormitorio de esta casa proyectada por el estudio 5 Sólidos, inspirado en el minimalismo japonés, el gesto lumínico de la colección Flamingo Mini dialoga con la arquitectura, la materia y el paisaje exterior para conseguir ese efecto de santuario deseado. Al proyectar la luz sobre los difusores –demostrando el poder del reflejo frente al brillo–, permite la sombra, esa penumbra que suaviza el espacio, que aporta serenidad. Suspendidas a ambos lados de la cama, iluminan con sutileza el hormigón y la madera, enriquecen ese juego de texturas.

Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom
Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom

Flamingo Mini es, también, un ejercicio de adaptación y respeto. Su diseño compacto responde con armonía a las proporciones de la habitación y la condición modular de los difusores, que permite jugar con su cantidad y tamaño, hace que se adapte al gusto y deseo de quien habita la casa. Su presencia es elegante, con un punto de misterio perfecto para sumergirnos en nuestro mundo interior. Su silueta equilibrada, producto de una interacción grácil entre elegantes planos horizontales y finas líneas verticales, traslada a nuestro interior esa sensación de equilibrio.

Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom
Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom

A lo largo del día, su luz difusa acompaña los ritmos y momentos, acompasándose a la luz natural como la que entra por el gran ventanal del dormitorio diseñado por 5 Sólidos, un mirador a la naturaleza salvaje que rodea esta vivienda a las afueras de Medellín. Durante las horas de sol, aporta una iluminación general, que cambia a una más ambiental y enfocada a medida que este desaparece para dar paso a la noche. Así, esta luminaria actúa como una extensión natural de la arquitectura: una presencia silenciosa que respira al mismo ritmo que el espacio y sus habitantes.

Vibia The Edit - Flamingo Mini bedroom

En un espacio tan propio como el dormitorio, la luz de Flamingo Mini marca el pulso del descanso, nos envuelve en un silencio cálido, nos invita a reducir revoluciones, a dejar vagar el pensamiento: transforma la rutina de irse a dormir en una fuente de bienestar. Todo esto lo consigue porque, como corresponde a una iluminación cuidada, se mueve en el terreno de la sutileza, de la delicadeza. Nos conecta con la fuente de luz primitiva, el fuego, pero a la vez con la poesía más refinada. Gracias al diseño de Antoni Arola, la luz se deconstruye y, en consecuencia, nos dejamos deconstruir nosotros, vamos soltando cargas hasta entrar en el mundo de los sueños, nos sentimos a salvo, ahí, en nuestro dormitorio.

Créditos:
– Proyecto: 5 Sólidos
– Fotografía: 5 Sólidos

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