La diseñadora Susanna Cots, instalada en la Costa Brava -comarca española situada al norte de Cataluña- encuentra su principal fuente de inspiración en la naturaleza y en su entorno más inmediato. Begur, un precioso pueblo medieval de tan solo 300 habitantes, ofrece unas condiciones de vida que «te hacen desacelerar y tener más presente dónde vives y cómo trabajas», dice Cots, que lo compara a «un proceso de toma de conciencia a largo plazo».
«Un proceso de toma de conciencia a largo plazo»


Al abordar un proyecto, Cots busca siempre aquello que hace de un espacio un lugar singular. Cada espacio tiene «su propio lenguaje», explica, «y necesitamos escucharlo, observarlo y sacarle el máximo partido posible».



Según Cots, los elementos más importantes de un interior -«todo aquello que conecta con nuestra esencia más primaria»-, a menudo son invisibles, empezando por la luz. Por eso, la diseñadora trabaja para canalizar y dirigir la luz de forma que el interior fluya.
«En un espacio, tenemos que conseguir comodidad y confort visual».


El objetivo del diseño de iluminación consiste en enfatizar sutilmente, sin llamar la atención, las características más relevantes de un espacio con el fin de despertar emociones.